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Sinopsis
¿Qué sentirías si una niña encerrada en un cuarto sin ventanas empezara a contarte su vida con la misma calma con la que te diría qué ha desayunado?
Gabaón es un pueblo al borde de un cortado frente al mar, y también un colegio, un orfanato y un monasterio. Allí trajinan sesenta y una monjas, tres curas indolentes y el padre Alén, con su voz de rallador de pan. Y, en lo más alto, vive una niña acaso endemoniada que asegura llevar dentro al Hombre Guapo.
En la novela literaria Hija del cielo, Rodrigo Cortés te encierra en un mundo poético y salvaje contado a dos voces: la de un narrador preciso y afilado, y la de la propia niña, dislocada, silvestre e imposible de olvidar.
Llegan personajes extraviados, la calma se enturbia y cada página oscila entre la risa, el pasmo y el espanto.
¿Milagro o condena? Nadie te dará la llave. Gabaón no aparece en los mapas, pero, una vez que entras, ya no te suelta.
Sinopsis
¿Qué sentirías si una niña encerrada en un cuarto sin ventanas empezara a contarte su vida con la misma calma con la que te diría qué ha desayunado?
Gabaón es un pueblo al borde de un cortado frente al mar, y también un colegio, un orfanato y un monasterio. Allí trajinan sesenta y una monjas, tres curas indolentes y el padre Alén, con su voz de rallador de pan. Y, en lo más alto, vive una niña acaso endemoniada que asegura llevar dentro al Hombre Guapo.
En la novela literaria Hija del cielo, Rodrigo Cortés te encierra en un mundo poético y salvaje contado a dos voces: la de un narrador preciso y afilado, y la de la propia niña, dislocada, silvestre e imposible de olvidar.
Llegan personajes extraviados, la calma se enturbia y cada página oscila entre la risa, el pasmo y el espanto.
¿Milagro o condena? Nadie te dará la llave. Gabaón no aparece en los mapas, pero, una vez que entras, ya no te suelta.